Soraya o Casado, las claves
OPINIÓN

Soraya o Casado, las claves

Los militantes del PP han tenido la oportunidad de nombrar a su Presidente pero la han desaprovechado. Ningún candidato ha logrado imponerse con claridad, así que la decisión pasa, ahora, a los compromisarios.

El juego de tronos típico de los congresos de los partidos me recuerda a la época feudal. Los compromisarios son como vasallos que obedecen a sus señores, los dirigentes locales y los barones autonómicos que, a su vez, prestan obediencia al Rey o a la Reina del partido a cambio de la protección de su cargo.

Precisamente ahora hay que elegir a quien se corona, si a Soraya o a Casado.

En la primera vuelta se han enfrentado una única Soraya frente a tres “anti Sorayos”: Cospedal, Casado y Margallo. Si éstos hubieran ido juntos, su 61% hubiera sido más que suficiente para hacerse con el partido con el voto de la militancia y sin necesidad de segunda vuelta. Pero se han dividido (torpemente) y su división puede acabar dando la Presidencia del partido a la ex Vicepresidente.

¿Cuáles son, ahora, las claves?

La primera, que no votarán los mismos. No vale sumar lo que han sacado Pablo Casado (34%) y Cospedal (26%) porque ahora el censo se ha reducido de 60.000 militantes a 3.000 compromisarios, prácticamente designados y muy controlados por los aparatos locales. Por lo tanto, habrá mucho movimiento entre bastidores y en los despachos.

De momento circulan datos muy preliminares que indican que hay unos 1.300 compromisarios elegidos en territorios donde los barones apoyan a Soraya frente a unos 1.200 elegidos en territorios donde los barones rechazan a la ex Vicepresidente. Luego hay unos 500 compromisarios natos sobre los cuáles no circulan censos ni encuestas. El partido está abierto.

En la primera vuelta se han enfrentado una única Soraya frente a tres “anti Sorayos”: Cospedal, Casado y Margallo. Si éstos hubieran ido juntos, su 61% hubiera sido más que suficiente para hacerse con el partido con el voto de la militancia y sin necesidad de segunda vuelta

Una segunda posible clave, que puede beneficiar a Soraya, es que a priori su bloque es monolítico. En cambio los barones territoriales del otro bloque a quien apoyaban realmente era a Cospedal pero ahora Cospedal ha muerto y no está claro que Pablo Casado herede en bloque.

Todos los compromisarios de Soraya son de Soraya. Los demás ahora son de múltiples barones locales que pueden buscar, cada uno para sí y por su cuenta, la mejor forma de garantizarse su futuro.

En este sentido, muchos dirigentes locales que apoyaban a Cospedal no desean un PP en la órbita de Aznar o de Esperanza Aguirre, ambos de la cuerda de Pablo Casado. Precisamente fue Cospedal la que más atacó a Casado hurgando por ahí en la primera vuelta.

La tercera y última clave, por el contrario, puede beneficiar a Casado: Los compromisarios tendrán voto secreto, es decir, puede haber fugas y Casado se mueve mucho mejor entre los no controlados porque tiene un discurso más claro, más contundente. Es lo que le ha aupado, contra pronóstico, a ese 34% entre la militancia.

El PP sintoniza bien con los tres ejes de Pablo Casado: “España”, frente a la fracasada “operación diálogo” de Soraya, “menos impuestos”, frente a la política llevada a cabo por el “sorayo” Montoro y “familia”, aunque eso último sea bastante de boquilla: En el tema del aborto Casado usa palabras dulces al oído de las bases: “derogar la ley de Zapatero” o “regresar a la legislación vigente con Aznar” cuando en realidad, en tiempos de Aznar llegamos a la cifra récord de 108.000 niños abortados al año (hoy estamos en 93.000 dada la reducción de la población en edad fértil).

Las elecciones no las ganan los que están en la oposición. Las pierden los gobiernos

En cualquier caso, Pablo Casado sintoniza mejor con las bases cuando éstas escapan de la disciplina de vasallaje feudal a sus señores y barones territoriales.

Sí, todo está muy abierto. Hay una última clave que no debemos olvidar: Soraya o Casado… Lo que decidirá las próximas elecciones generales serán los aciertos (publicitarios) o los errores (de Gobierno) de Pedro Sánchez.

Las elecciones no las ganan los que están en la oposición. Las pierden los gobiernos.

Carlos M. Florit Canals
www.florit-abogados.com

10 julio, 2018

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