El PP busca su Pedro Sánchez
OPINIÓN

El PP busca su Pedro Sánchez

La victoria de Casado se interpreta, también, como un giro a la derecha. Sí, eso es lo que han votado los compromisarios, pero no olvidemos que para triunfar en política hay que saber ser contorsionista, ser capaz de girar a los principios en la oposición, de girar al centro en las elecciones y de girar al pragmatismo en el gobierno

Pedro Sánchez ganó a Susana Díaz, candidata del aparato apoyada por la prensa de derechas y Pablo Casado ha ganado a Soraya Sáenz de Santamaría, ex Vicepresidenta, apoyada por El País.

En España las bases de los partidos suelen rebelarse y votar por las esencias. El “no es no” de Pedro Sánchez, irreversible para Susana, se ha convertido en “la España de las banderas en los balcones”, invencible para Soraya. Sinceramente, no creo que Susana Díaz pudiera considerarse una traidora a la izquierda ni Sáenz de Santamaría una traidora a España pero las bases no entienden de matices, ni de sentido institucional, ni de pragmatismo.

El triunfo de Pablo Casado se interpreta como la segunda moción de censura a Mariano Rajoy. Hay que ver cómo le aplaudieron el viernes y cómo votaron hacer todo lo contrario a su política el sábado por la mañana. Aplausos de compañeros de partido.

La victoria de Casado se interpreta, también, como un giro a la derecha. Sí, eso es lo que han votado los compromisarios, pero no olvidemos que para triunfar en política hay que saber ser contorsionista, ser capaz de girar a los principios en la oposición, de girar al centro en las elecciones y de girar al pragmatismo en el gobierno.

Es difícil encontrar un candidato más a la derecha que el Mariano Rajoy del periodo 2004- 2008, cuando lideraba la oposición del brazo de Acebes y Zaplana. El mismo Rajoy que en el Gobierno, con Cristóbal Montoro, ha superado en socialdemocracia al mismísimo Paco Ordóñez, Ministro de Hacienda con la UCD e incluso a los socialistas Boyer y Solchaga.

Pablo Casado ya ha demostrado capacidad de giro y piel de camaleón. Como presidente de Nuevas Generaciones en tiempos de Aznar fue el más aznarista de todos, luego ha sido sin problema el portavoz del marianismo en estos últimos dos o tres años, ahora ha presentado un programa que es una enmienda a la totalidad a todo lo que él mismo nos ha estado vendiendo hasta el pasado 3 de junio, lo que no le ha impedido aplaudir a rabiar, con sonrisa de Isabel Pantoja, mientras escuchaba a Mariano presumir de haber hecho todo lo contrario de lo que pide Pablo, que es lo que Casado había estado defendiendo hasta el mes pasado…

El PP busca su Pedro Sánchez

Como presidente de Nuevas Generaciones en tiempos de Aznar fue el más aznarista de todos.

Pablo Casado ya ha demostrado capacidad de giro y piel de camaleón. Como presidente de Nuevas Generaciones en tiempos de Aznar fue el más aznarista de todos, luego ha sido sin problema el portavoz del marianismo en estos últimos dos o tres años, ahora ha presentado un programa que es una enmienda a la totalidad a todo lo que él mismo nos ha estado vendiendo hasta el pasado 3 de junio

En realidad, no me imagino que Pablo Casado saque a España de Schengen, ni me creo en absoluto que baje quince puntos el IRPF, ni de coña, que también Mariano estuvo con este discurso hasta que ganó las elecciones y lo subió siete puntos.

¿En qué cree, entonces, Pablo Casado? Seguramente en ocupar el espacio y pronunciar el discurso que, en cada momento, le acerque a La Moncloa. O sea, que sí, que puede ser el Pedro Sánchez del PP.

Ahora toca más banderas, menos impuestos y más familia. Pero ojo, son discursos y los discursos cambian. Aznar pasó del “Pujol enano, habla castellano” a hablar, él, catalán en la intimidad en solo una noche electoral. Pablo Casado nos da una pista de que tiene discursos, no valores, ni acertados ni equivocados, con su postura oficialmente pro vida que consiste en venderse como conservador por querer recuperar la ley vigente en tiempos de Aznar… con la que llegamos al récord de 108.000 abortos/año.

Sí, Pablo Casado puede ser el Pedro Sánchez del PP pero para eso todavía le falta una cosa: Demostrar capacidad de supervivencia. Casado deberá sobrevivir al desenlace judicial del “caso máster”, al resultado de unas autonómicas andaluzas que el PP tiene muy cuesta arriba o incluso a unas municipales y autonómicas de 2019 que pondrán a prueba el poder territorial del partido. Si lo logra, tendrá su oportunidad que le brindarán no tanto sus aciertos como los errores del Gobierno socialista.

Para acabar, una maldad y una propuesta con socarronería.

La maldad: Zapatero, nefasto en el Gobierno pero habilísimo en las pugnas de partido, apoyó públicamente a Soraya. Hay apoyos que matan. Estoy seguro de que eso significa que el PSOE prefería la victoria de Pablo Casado, más fácil de expulsar del centro político. ¿Cómo podía contribuir un socialista a la victoria de Pablo? Pues apoyando a Soraya, evidentemente.

Y la propuesta: Ya que las bases suelen escoger al más radical y prescinden de matices, de sentido institucional y demás monsergas, ¿por qué no ponemos por ley que la militancia del PSOE elija en primarias al candidato del PP y la militancia del PP nomine al candidato del PSOE?

De haber seguido esta idea, que cedo gratuitamente a politólogos y constitucionalistas, las próximas elecciones se las disputarían Susana Díaz y Soraya Sáenz de Santamaría… No se puede negar que al menos todo estaría bastante tranquilo.

Carlos M. Florit Canals
www.florit-abogados.com

25 julio, 2018

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