Pablo Iglesias, Vicepresidente sin cartera
OPINIÓN

Pablo Iglesias, Vicepresidente sin cartera

Los abogados conocemos la figura del administrador de hecho, el que maneja una sociedad sin ser administrador oficial de la misma, cargo para el que suele nombrar a un insolvente (yo he llegado a ver a un “gorrilla”). Esta última semana Pablo Iglesias se ha venido configurando como el Vicepresidente de hecho del gobierno.

No tiene cargo, no está nombrado, no aparece en el BOE pero actúa como tal. Es el Vicepresidente sin cartera, el Vicepresidente de hecho. Carmen Calvo no pasa de ser la Vicepresidenta “gorrilla”, la que pone el nombre y nada más. Carmen, entiéndeme, no es que el cargo no sea de nadie, es que es del otro.

Pablo Iglesias se ha convertido en el brazo derecho (o en el izquierdo, si se ha de ofender) del Presidente Sánchez para negociar los peajes que Pedro debe a los independentistas catalanes. Ha ido a la cárcel a entrevistarse con Jordi Cuixart para lo que obtuvo un permiso exprés concedido por el Ministerio de Justicia.

También ha ido a Barcelona a rendir pleitesía a Torra, a alisar el camino de cara a la reunión en la cumbre entre Pedro Sánchez y el Presidente-no-legítimo de la Generalitat (dicho sea así para respetar la propia terminología de los separatistas que consideran que el legítimo es el fugado).

Iglesias, el Vicepresidente de hecho, en 2015 se había pedido el CNI, los jueces, la guardia civil, la policía nacional y TVE. Le ha tocado TVE. Abiertamente

De momento los nuevos Picapiedra, o Picaespaña, Pedro y Pablo, se están cubriendo de gloria con el tema catalán. Menos mal que Morenés, el embajador, puso las cosas en su sitio ante el espectáculo de Torra en Washington. De Torra y de sus cincuenta comensales catalanes que viajaron a los Estados Unidos para montar el circo a costa de nuestros impuestos. Porque las cuentas de la Generalitat ya no están intervenidas y los de la fiebre amarilla se gastan la pasta en lo que quieren. O sea, en liarla.

Iglesias, el Vicepresidente de hecho, en 2015 se había pedido el CNI, los jueces, la guardia civil, la policía nacional y TVE. Le ha tocado TVE. Abiertamente.

Es tan cutre, lo de la toma de control de TVE vía decretazo, que ni siquiera creo que podamos llamar “Ministerio de la Posverdad” al ente, porque eso de la posverdad es más sutil, algo más inteligente. No, TVE será, directamente, el Ministerio de la Propaganda.

Esta vez el clásico “quítate tú, que me pongo yo” ha sido sustituido por un “quítate tú, que tengo que poner a Pablo Iglesias”. Cuestión de peajes. Para los nacionalistas vascos, acercamiento de etarras; para los separatistas catalanes, acercamiento de preventivos; y para Podemos, TVE.

Lo cuenta abiertamente en Twitter la directora de Público, Ana Pardo de Vera: “El lunes me llamó Pablo Iglesias para decirme que el presidente Sánchez y él habían alcanzado un acuerdo para que los nombramientos de RTVE dependieran de Podemos”.

El discurso de la regeneración le ha durado al PSOE menos de un mes. Que no se quejen si en la próxima legislatura el PP nombra a Paco Marhuenda.

El discurso de la regeneración le ha durado al PSOE menos de un mes. Que no se quejen si en la próxima legislatura el PP nombra a Paco Marhuenda

Ana Pardo chocó con Iván Redondo (ojo con Iván, que es terrible), a cuenta de lo que publicó Pardo sobre los viajes de Monago a Canarias cuando Redondo, el “spin doctor” de la Moncloa, trabajaba para el PP extremeño. Así llegamos a Andrés Gil, contertulio habitual de Pablo Iglesias en Fort Apache, defensor público de su chalet y detractor usual de Felipe VI. Lo primero que ha hecho Gil ha sido borrar 13.885 tuits. Lo que habrá dicho.

ERC y PNV todavía no han dado el visto bueno a Gil. Los primeros quieren asegurarse el traslado de Oriol Junqueras; los segundos, no se sabe. Incluso es posible que no acepten a Andrés Gil a petición secreta de Pedro Sánchez. En esta mayoría de tantos contra tantos, todo puede ocurrir.

Pedro Sánchez empieza a ser predecible. Traicionó a la Constitución pactando su investidura con separatistas, bolivarianos y hasta con el brazo político de ETA. A la semana, traicionó a quienes le habían investido nombrando Ministros a Borrell, azote de separatistas o a Grande- Marlaska, el Juez que encarceló varias veces a Arnaldo Otegui.

A la semana, ha traicionado a Borrell y a los socialistas constitucionalistas encargando el tema catalán a Pablo Iglesias y tragando las “performances” de Torra en Washington y de los CDR contra el Rey en Girona.

Esta semana toca traición a Pablo.

PD: El gobierno ha decidido que los camareros han de tributar por IRPF por las propinas que reciben. Le voy a regalar una idea igual de genial a la Ministra Montero: A la entrada de misa suele haber un pobre que pide limosna: No se olvide de los mendigos, Ministra, que han de tributar por Donaciones.

Carlos M. Florit Canals

www.florit-abogados.com

3 julio, 2018

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