Connect with us

ACTUALIDAD

Mallorca afronta la ‘resaca’ del temporal, con playas cerradas en Palma y sin electricidad en Santanyí

Mallorca en estado de alerta máxima por las tormentas que están asolando la comarca de Migjorn

Unos 800 residentes continúan sin luz ni electricidad en Cala Figuera, Cala Santanyí y Cala Llombards, mientras los operarios de emergencias se vuelcan en recuperar la normalidad

El temporal ha pasado, pero el suministro eléctrico sigue sin reanudarse, al menos en las poblaciones del municipio de Santanyí más castigadas por la ‘gota fría’ que asoló Mallorca, Eivissa y Formentera, y en menor medida Menorca, durante la jornada de ayer martes.  En concreto, unos 800 residentes de los núcleos de Cala Figuera, Cala Santanyí y Cala Llombards continúan, de momento, sin luz ni electricidad, mientras los operarios de la compañía Endesa, junto a los efectivos del servicio de Emergencias, trabajan a destajo con el objetivo de recuperar la normalidad en el menor plazo posible de tiempo.

Los problemas en el suministro energético no han sido la única consecuencia de la ‘resaca’ del temporal para los residentes de Santanyí, que esta mañana se han encontrado con el inconveniente de que algunas de las carreteras del término permanecían cerradas. En este sentido, el Institut Balear de la Naturalesa (Ibanat) ha desplazado sendos vehículos autobomba a Santanyí y Cala Llombards para acelerar la retirada de árboles caídos sobre las vías de comunicación y también sobre los tendidos eléctricos.

Las lluvias descargaron con especial virulencia en ses Salines y Santanyí, donde se registraron 96,8 litros en apenas una hora

Cabe recordar que Santanyí y ses Salines fueron los dos municipios más castigados por la tormenta de agua y viento de ayer. De hecho, Santanyí fue el punto que registró la mayor pluviometría de Balears, con 96,8 litros caídos en apenas una hora. También fueron importantes las precipitaciones registradas en Campos (56 litros), Banyalbufar (54), Eivissa vila (33), Portocolom (32) y Cap Blanc, en Llucmajor (29).

En Palma, las lluvias no fueron tan cuantiosas, pero los efectos adversos no se hicieron esperar, sobre todo en el litoral marítimo. De nuevo, algunas de las playas urbanas más concurridas de la ciudad han tenido que ser cerradas a causa del vertido de aguas fecales. En concreto, la prohibición se extiende a Ciutat Jardí, Can Pere Antoni y Cala Major, si bien, durante la jornada de ayer, y en pleno temporal, el Ayuntamiento de Palma decidió que la bandera roja de restricción del baño ondease, por precaución, en la totalidad de las playas del municipio. Los cierres permanecerán vigentes, en el caso de las tres playas mencionadas, hasta que Cort disponga de los resultados de los análisis de las aguas y determine si siguen conteniendo materia fecal.

 

Haz clic para seguir leyendo
Publicidad
Comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

son tendencia