Connect with us

ACTUALIDAD

Gobierno Largo (de Ministro Único)

Gobierno Largo (de Ministro Único)

En la empresa privada la mejor forma de no tener un responsable de algo es tener dos. Me temo que en los gobiernos también

Tras la moción de censura vino el “gobierno bonito”, esta vez Pedro Sánchez ha nombrado un “gobierno largo”, veintidós ministros, cuatro de ellos con rango de vicepresidente.

Tenemos tres ministerios para Educación, Ciencia y Universidades; dos para Trabajo y Seguridad Social; Economía sigue separada de Hacienda; Consumo, con las competencias transferidas a las Comunidades Autónomas, alcanza rango de ministerio y para luchar contra el cambio climático tendremos dos vicepresidencias: La de la agenda 2030 de Iglesias y la de Transición Ecológica de Teresa Rivera. En la empresa privada la mejor forma de no tener un responsable de algo es tener dos. Me temo que en los gobiernos también.

Ya sé que, dentro del conjunto de los Presupuestos Generales del Estado, el incremento de gasto será casi imperceptible, pero en una época en que seguirán faltando médicos en urgencias de Son Llàtzer, en que las pensiones seguirán subiendo dos euros al mes o que seguiremos a la cola de inversión pública en ciencia y tecnología, el incremento de ministros (y con ellos, de secretarios y subsecretarios de Estado, de directores generales, de asesores, de coches oficiales, de oficinas…) no es un buen ejemplo.

En cuanto a los nombramientos, Pedro Sánchez ha hecho en 2019 lo mismo que después de la moción de censura: Gestos contra quienes le han hecho presidente. En 2018 “premió” a los independentistas catalanes nombrando ministro a Borrell y a Bildu nombrando ministro de interior a Grande-Marlaska que, como Juez, había procesado a Otegi.

Esta vez ha escogido a algunos ministros que están en las antípodas de lo que representa Podemos, como José Luis Escrivá en Seguridad Social, nombrado por el PP de Rajoy para estar al frente de la AIReF, el organismo independiente creado para controlar la ortodoxia en el gasto público, o el de Arancha González en exteriores, una defensora inequívoca del libre comercio internacional.

Claro que Borrell no evitó la declaración de Pedralbes ni Grande-Marlaska el entendimiento del PSOE con Bildu en Navarra, así que el gasto público puede descontrolarse y la política exterior puede incorporar la denuncia, a partir de ahora, de la globalización.

Porque en el fondo, no nos engañemos, España es un país de Ministro Único: El Presidente.

La ministra Delgado descarta dimitir: "Ni el Gobierno ni yo nos dejaremos chantajear"

Hubiera dicho que el cambio que más me gustaba era el cese de Dolores Delgado en Justicia. No es admisible que, como fiscal de la Audiencia Nacional, se fuera a comer con Villarejo para revelarle que el entonces Juez Grande-Marlaska, también de la AN, era homosexual.

Hubiera dicho que el cambio que más me gustaba era el cese de Dolores Delgado en Justicia. No es admisible que, como fiscal de la Audiencia Nacional, se fuera a comer con Villarejo para revelarle que el entonces Juez Grande-Marlaska, también de la AN, era homosexual. En aquel momento eso no lo sabía nadie y Delgado ofreció esa información a un comisario que, en la misma comida, presumió de haber organizado una red de prostitutas para poder chantajear a jueces y políticos. “Información vaginal” en palabras de Villarejo. “Éxito garantizado”, replicó la ya exministra.

La alegría ha durado unas pocas horas. Delgado ha sido repescada como Fiscal General del Estado.

También tenía previsto escribir que merecía un reconocimiento el currículum de Manuel Castells pero no ha jurado el cargo y ya ha cometido una indiscreción al apoyar sin paliativos a Irán sin tener en cuenta que es en Moncloa y en Exteriores donde pueden y deben calibrar qué debe decir el gobierno de España respecto de los conflictos internacionales. Castells puede tener muy buenos fundamentos filosóficos pero desconoce mucho acerca de los intereses de Estado.

El “gobierno largo” nace con menos glamour que el “gobierno bonito” de 2018, cierto que nace con más experiencia, pero también lo hace en un contexto de crispación sin precedentes

Y es que reclamamos más independientes y menos políticos profesionales, pero la profesionalidad, al final, es un grado.

¿Puede durar este gobierno? El otro día en la tertulia de Xavier Graset, en el 3/24 de TV3, Eduard Voltas, hablando de la “mesa de diálogo”, dijo que lo máximo que podía dar el PSOE estaba muy lejos de lo mínimo que podía aceptar ERC. Es una apreciación realista que conduce a una duda razonable y seria sobre las expectativas de este gobierno.

De momento Podemos ha dado una silenciosa muestra de escepticismo: Sus ministros no renunciarán al acta de diputado, a diferencia de los ministros socialistas. Si Pablo Iglesias cree, en un momento dado, que le dará más votos dejar en la estacada a Pedro Sánchez (léase, especialmente en caso de nuevos recortes exigidos por Bruselas), los suyos tendrán refugio en el Congreso.

El “gobierno largo” nace con menos glamour que el “gobierno bonito” de 2018, cierto que nace con más experiencia, pero también lo hace en un contexto de crispación sin precedentes. Pedro Sánchez necesitará una buena colección de manos izquierdas: Con Bruselas, con la oposición, con los mercados, con sus votantes, con los jueces, con sus socios de gobierno y con sus aliados momentáneos.

Empieza la legislatura.

Carlos M. Florit Canals
www.florit-abogados.com

Haz clic para seguir leyendo
Publicidad
Comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *