Feromonas sancionadas
OPINIÓN

Feromonas sancionadas

Un Bando emitido por el alcalde de Sa Pobla en 1987 avisaba de sanciones tan prohibitivas que la líbido debía bajarse de inmediato y la lujuria trasladarla a otros pueblos colindantes más permisivos

No he comprobado la autenticidad del Bando que emitió el alcalde de Sa Pobla en 1987, Don Vicente Soler, y que está circulando por las redes sociales. En caso de ser cierto, el alcalde estaba harto de que el ambiente estuviera cargado de feromonas, tanto andrógenos como estrógenos y testosterona como progesterona, o era un cachondo de mucho cuidado (quiero matizar que no es lo mismo ser que estar, sobre todo en este caso concreto…)
En el bando avisaba de sanciones tan prohibitivas que la líbido debía bajarse de inmediato y la lujuria trasladarla a otros pueblos colindantes más permisivos. Nos parecerá muy lejano, pero 1987 no lo es tanto, hace 29 años hasta el movimiento hippie estaba pasado de moda, ya se hablaba “casi” libremente de sexo en las escuelas y muchos tabúes se estaban superando.
El cuarto y mitad de “inmoralidad, lascivia y obscenidad” para D. Vicente Soler cotizaba a partir de la mano en el muslo (1.000 pts), luego se iba liando con aquello en aquella, aquello fuera de aquella, la boca en aquella, aquello fuera de aquella y aquello detrás de aquella… que no le quedó más remedio que añadir una nota explicativa al bando ¿Qué es aquello? ¿Qué es aquella?, ahí el Sr.Alcalde se venía arriba y casi poetizaba con la descripción, la convertía en adivinanza y casi “glosaba” con ella. No me extraña que el Bando en cuestión hiciera y esté haciendo furor en las redes sociales y sea viral.
Desde que lo he leído no dejo de preguntarme cómo debe ser Vicenç Soler, hoy tiene 65 años y, si mis cáculos no fallan, en aquella época tenía 36. Un arquitecto que, entre otras obras, fue el creador del Observatorio Astronómico de Costitx y que es una muestra de modernidad, por lo que no encaja con una persona reprimida y anticuada. Otra opción es que, con un toque de humor y poesía, quisiera moderar el frenesí y excitación pasional en público en plena época primaveral (1 de Marzo), que es cuando las hormonas sexuales están más desatadas… He intentado localizarle para que me lo cuente en primera persona y no tener que hacer hipótesis al respecto, pero he fracasado en el intento; una pena, el morbo alimentaba mi curiosidad.

El cuarto y mitad de “inmoralidad, lascivia y obscenidad” para el Sr. Alcalde cotizaba a partir de la mano en el muslo (1.000 pts), luego se iba liando con aquello en aquella, aquello fuera de aquella, la boca en aquella, aquello fuera de aquella y aquello detrás de aquella…

No he comprobado la autenticidad del Bando que emitió el alcalde de Sa Pobla en 1987, Don Vicente Soler, y que está circulando por las redes sociales.

No he comprobado la autenticidad del Bando que emitió el alcalde de Sa Pobla en 1987, Don Vicente Soler, y que está circulando por las redes sociales.

Por último queda una teoría y no menos importante, aunque sí no tan morbosa porque eran otros tiempos: Que el Bando fuera dictado por su padre, también D. Vicente Soler, alcalde Republicano por Convergència Poblera en 1937 (la mecanografía del escrito puede llevarnos a confundir 1937 con 1987). Si ese fuera el caso, sería demasiado moderno para hablar de aquello dentro de aquella o la boca en aquello o cualquier aquello de aquella en un escrito público y tan abiertamente. No solo ruborizaría al pueblo sino que pedirían su cabeza, teniendo en cuenta que los falangistas estaban ganando terreno durante la Guerra Civil y la libertad de expresión brillaba por su ausencia, sobre todo en temas tan pudorosos como los sexuales, aunque sin llegar a las dimensiones de la represión en cuestiones políticas. Por otro lado, las cifras de las sanciones son absolutamente astronómicas para la época. A título informativo y teniendo en cuenta que en ese triste periodo los precios se dispararon: 1 Kg de pan, 0,75 pts; 1 Kg de arroz de 0.70 pts; 1 Kg de azúcar, 2 pts; 1 litro de leche, 0,70 pts… Llegamos a la conclusión de que pillarte con la mano en aquello equivaldría a 15 meses de alquiler de una casa muy digna y comer estupendamente durante unos años, por lo que llegar a poner aquello detrás de aquella te hipotecaba de por vida… Viendo estas sanciones ¿seguirían teniendo una fogosidad desenfrenada, surtió efecto como si fuera bromuro o la gente se quedaba en su casa para dar rienda suelta a sus necesidades más primarias?.

Aunque el Bando que nos ocupa nos parezca anacrónico, tengan cuidado porque algunas conductas están sancionadas hoy en día y más vale controlar cuándo, cómo y dónde se utiliza el aquello y la aquella. No obstante, actualmente ninguna Ordenanza ni Normativa será tan poética y lírica como la de D. Vicente Soler

En cualquier caso, fuera el padre o el hijo el que emitiera el Bando, hay que reconocer el sentido del humor que le puso y la dulzura con la que definió cada una de las casuísticas (no sabemos si por pura inspiración o para paliar el garrotazo de las sanciones).
Para rematar esta reflexión, me queda una duda más: ¿Qué quiere decir lugares similares a cines, parques, solares (hoy en día quedan poquitos…), calles y callejones?.
En fin, aunque el Bando que nos ocupa nos parezca anacrónico, tengan cuidado porque algunas conductas están sancionadas hoy en día y más vale controlar cuándo, cómo y dónde se utiliza el aquello y la aquella. No obstante, actualmente ninguna Ordenanza ni Normativa será tan poética y lírica como la de D. Vicente Soler. Como dirían en Casablanca, adaptada a la versión local: “Siempre nos quedará Sa Pobla…”.

Sylvia Riera

8 junio, 2016

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