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Esta semana, disfrazado de Robin Hood
OPINIÓN

Esta semana, disfrazado de Robin Hood

Todos tenemos muy claro que desde el primer momento, cuando la famosa sentencia de la Sala tercera del Tribunal Supremo que obligaba a los bancos a pagar el AJD, el gobierno se movilizó para conseguir una rectificación del Alto Tribunal.

Pudo hacer gestiones Pedro Sánchez personalmente o pudo encargarlas a cualquiera de sus ministras, la de Economía, la de Hacienda o la ministreja de Justicia.

Lo único que no es imaginable es que el gobierno de Pedro Sánchez se abstuviera de hacer llegar al Supremo su más alta preocupación por una sentencia que, nos decían, podía costar a la banca miles de millones de euros, con posibles nuevos rescates y segura preocupación de la Unión Europea.

En paralelo, es imposible no imaginar a Pedro Sánchez con su inseparable Iván Redondo preparándose para ponerse la medalla de inmediato que el Supremo rectificara su criterio.

Qué lástima que ya no esté Villarejo grabándolo, porque seguro que las conversaciones a dos bandas, de Pedro, o su gente, con el entorno del Supremo y de Pedro con el aparato de propaganda habrán sido antológicas.

Al final no ha habido sorpresas con el guion: El Supremo ha quedado como el malo de la película y Pedro Sánchez como el Robin Hood de los Decretos

Al final no ha habido sorpresas con el guion: El Supremo ha quedado como el malo de la película y Pedro Sánchez como el Robin Hood de los Decretos.

Pero hay una cosa más que todos sabemos y es que Pedro Sánchez es más falso que un duro sevillano, o que un euro británico, y si al decreto del gobierno le quitamos la propaganda no queda ni humo.

Los bancos serán los recaudadores que ingresen el impuesto a las haciendas autonómicas pero, no cabe la menor duda, conocemos el final de esta película: Los bancos se lo cobrarán en forma de comisiones de apertura, o de estudio, o de mantenimiento, o directamente incrementando unas décimas el tipo de interés.

Quienes inequívocamente cobrarán serán las Comunidades Autónomas y quienes inequívocamente seguiremos pagando seremos los particulares. Y si alguien lo tiene claro es el propio Pedro Sánchez que se ha apresurado a exonerar del pago del impuesto a la banca cuando el préstamo se conceda a un partido político.

No hace falta decirlo, el decreto no tiene carácter retroactivo. Pedro Sánchez es muy laico pero no tiene problemas en acudir al refrán que dice aquello de Santa Rita, Santa Rita lo que cobra Hacienda nadie se lo quita.

Sí, esta semana Pedro Sánchez se ha disfrazado de Robin Hood. Este hombre tan pronto se nos pretende vestir de Rey en un besamanos de Felipe VI, como se nos pone el uniforme de la funeraria para ir a profanar tumbas en el Valle de los Caídos.

Ahora que Pedro Sánchez se ha hecho la foto con el decreto, como si de un barco lleno de negritos se tratara, conviene recordar algunas cosas: Por ejemplo, que el impuesto que grava las hipotecas lo creó un gobierno socialista, el de Felipe González, o que los socialistas gobiernan en la mayoría de Comunidades Autónomas y no lo han suprimido en ninguna de ellas, ni una por casualidad. Antes al contrario, en Aragón lo subieron un 50%… ¿Solos? No, con el voto de Podemos.

¡Ay Pablo Iglesias! El marqués de Galapagar esperaba la rectificación del Tribunal Supremo como agua de mayo. La vio venir, se excitó, empezó a imaginarse el escrache a las puertas del Supremo y soñaba con revivir un 15 M hipotecario. A eso, a agitar, a hacer demagogia e intimidar no le gana nadie

¡Ay Pablo Iglesias! El marqués de Galapagar esperaba la rectificación del Tribunal Supremo como agua de mayo. La vio venir, se excitó, empezó a imaginarse el escrache a las puertas del Supremo y soñaba con revivir un 15 M hipotecario. A eso, a agitar, a hacer demagogia e intimidar no le gana nadie.

No le gana nadie excepto Pedro Sánchez. Y es que puestos a hacer demagogia, hacerla con el BOE es difícilmente superable.

Me decía irónicamente un amigo muy crítico con Pedro Sánchez que sólo hay un motivo para votarle en las próximas elecciones y es que la Ley no escrita de nuestra democracia dice que todo Presidente es sistemáticamente peor que su antecesor (a Calvo Sotelo como presidente le ocurre lo mismo que a Juan Pablo I como Papa, que no computa en este tipo de estadísticas).

Pues aun así creo que voy a arriesgarme a no votarle…)) Parece imposible que después de Pedro Sánchez nuestra democracia pueda caer más bajo.

Carlos M. Florit Canals
www.florit-abogados.com

14 noviembre, 2018

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